Industria del acero busca que las 4G le generen bonanza

Las cámaras que representan al sector en la Andi calculan que estos proyectos demandarán 900.000 toneladas adicionales de este metal en los próximos 5 años.
 
El reto de la industria nacional del acero es hacer que el aumento en el consumo del metal, que se avizora para los próximos años, se traduzca en beneficio para ella y no para las empresas de China, de donde hoy se importa una buena proporción.
 
Datos del Comité Colombiano de Productores de Acero de la Andi, la Dian, la Agencia Nacional de Infraestructura y el gremio Alacero, indican que solamente por las vías de cuarta generación (4G), se deberá generar una demanda adicional de 900 mil toneladas en los próximos cinco años. Aparte de lo que se requerirá para los planes de vivienda del Gobierno, los colegios que levantará el Ministerio de Educación y para el sector metalmecánico, que se espera también repunte.
 
Esto debería ser una buena noticia, sin embargo, los antecedentes dan para ponerse alerta: “Entre el 2011 y los últimos 12 meses disponibles (noviembre del 2014 a octubre del 2015) el Consumo Nacional Aparente de Aceros Largos ha crecido el 39 %. Sin embargo la participación de la industria en mercado doméstico ha caído 18 puntos porcentuales en el mismo periodo”, advierte la directora del Comité Colombiano de Productores de Acero, que depende de la Andi, Camila Toro Dangond.
 
Y todo a pesar de los esfuerzos de los nacionales. La funcionaria indica que en el 2015 la producción local de aceros largos (que se usan en la construcción) creció en 2 %, pero “las importaciones lo hicieron en 30 %”.
 
Más inquietante es la tendencia creciente de los chinos de copar el mercado, pues en el 2011 eran el origen del 6 % de lo que se consumía localmente y en el último año subieron al 29 %. Si el mal de muchos fuera consuelo de tontos, se diría que no es una situación particular sino de toda América Latina, que el año pasado importó de allí 112 millones de toneladas de acero (28 veces el consumo de Colombia), con un incremento del 20 % frente al año precedente.
 
“La industria nacional se encuentra preparada para abastecer las necesidades de los proyectos que se avecinan, pero es fundamental trabajar para que se produzcan verdaderos encadenamientos entre la industria de acero nacional y los constructores y desarrolladores de grandes proyectos de infraestructura y vivienda. De lo contrario, aún cuando siga creciendo la demanda, eso no tendría ningún efecto positivo en la industria nacional”, anota Toro.
 
Por su parte, el director de la cámara Fedemetal de la Andi, Juan Manuel Lesmes, destaca el trabajo que han realizado desde el 2014 para convencer a los contratistas de obras civiles e industriales del sector metalmecánico, no para que le den la exclusividad a acero autóctono, sino para que lo consideren al cotizar, más teniendo en cuenta la ventaja que sugiere la devaluación del peso y el consecuente encarecimiento de los importados. Esto ha incluido contactos con ISA, Ecopetrol, y EPM, como grandes consumidores, pero también con productores de electrodomésticos, ascensores, ensambladores de motos.
 
LAS VENTAJAS DEL PRODUCTO NACIONAL
 
"De lo que se trata es de mostrarles que tienen libertad de importar si quieren, pero que hay ventajas en tener un proveedor nacional, como la facilidad en la logística de entrega, porque cuando usted compra en China le mandan todo de una vez y vaya embodéguelo. En cambio acá se va mandando", dice Lesmes.
 
Añade también las ventajas a la hora de hacer efectiva una garantía y la posibilidad de negociar plazos de pago
 
“La preocupación nuestra es que a veces eso no lo evalúan. Había una tendencia a buscar importado de una”, dice el Director de Fedemetal, quien destaca cómo por ejemplo ISA y EPM ya tienen programas de desarrollo de proveedores nacionales como estrategia para asegurarse frente a la tasa de cambio y posibles problemas de suministro.
 
Tomado de PORTAFOLIO.CO


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